Una investigación liderada por el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) revela que la barrera hematoencefálica se define no solo por las proteínas que expresa, sino también por cómo las utiliza, a través de una propiedad dinámica conocida como tasa de recambio endocítico (ETOR). Este descubrimiento muestra que las células endoteliales cerebrales presentan un comportamiento molecular único que las distingue de otros vasos sanguíneos y que puede alterarse durante la inflamación. Los resultados aportan nuevos conocimientos sobre el funcionamiento y la alteración de esta barrera en el contexto de distintas enfermedades, lo que podría ayudar a identificar nuevas estrategias terapéuticas para restaurar la salud neurovascular.

Un estudio liderado por investigadores del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC), en colaboración con la Plataforma de Proteómica del Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona), ha descubierto un mecanismo clave que ayuda a definir cómo funciona la barrera hematoencefálica, no solo en función de las proteínas que contiene, sino también de cómo estas se utilizan de forma dinámica.

La investigación, publicada en iScience, muestra que las células endoteliales cerebrales, que forman la barrera hematoencefálica, presentan un «perfil endocítico» único que describe la velocidad a la que las proteínas se internalizan, reciclan o degradan; es decir, cuánto tiempo permanecen activas en la superficie celular. Esta propiedad, conocida como tasa de recambio endocítico (del inglés endocytic turnover rate, ETOR), surge como un factor clave en la especialización de la barrera y se ve alterada en condiciones inflamatorias.

«Mediante una colaboración que integra biología celular, proteómica, bioinformática y matemáticas, nos preguntamos si la especialización de la barrera hematoencefálica se debe no solo a las proteínas que expresa, sino también a cómo las utiliza», explica Daniel Gonzalez-Carter, investigador sénior del grupo de Biónica Molecular del IBEC y líder del estudio.

«Estos hallazgos pueden ayudar a identificar nuevas estrategias terapéuticas para restaurar la salud neurovascular», añade Giuseppe Battaglia, profesor de investigación ICREA en el IBEC, investigador principal del grupo de Biónica Molecular y coautor del estudio.

La barrera hematoencefálica es una interfaz altamente selectiva que protege el cerebro al tiempo que permite el paso de nutrientes y señales esenciales. Tradicionalmente, su función se ha explicado a partir de la identidad y la abundancia de las proteínas presentes en la superficie de las células endoteliales.

Sin embargo, todavía no está claro si la regulación dinámica de estas proteínas, el denominado perfil ETOR, contribuye a las propiedades únicas de las células endoteliales cerebrales. Asimismo, se desconoce si esta regulación dinámica cambia en condiciones patológicas y afecta al funcionamiento de la barrera.

Utilizando técnicas avanzadas de proteómica, el equipo analizó el comportamiento a lo largo del tiempo de casi 1.000 proteínas de membrana en células endoteliales de rata procedentes del cerebro y de otros órganos. Descubrieron que el tiempo que estas proteínas permanecen en la superficie celular constituye una capa adicional e independiente de regulación.

Los investigadores identificaron un perfil ETOR específico en las células endoteliales cerebrales que las diferencia claramente de las de otros órganos, incluso cuando la composición proteica es relativamente similar.

En concreto, las proteínas implicadas en el transporte mostraron tasas de recambio elevadas, lo que probablemente favorece un suministro eficiente de nutrientes al cerebro. Por el contrario, las proteínas de unión celular, esenciales para mantener la estanqueidad de la barrera, presentaron tasas de recambio bajas, lo que garantiza su estabilidad estructural.

De forma crucial, estas dinámicas no estaban correlacionadas con la abundancia de proteínas, lo que demuestra que el ETOR constituye una característica reguladora independiente de la función endotelial.

La inflamación reconfigura el comportamiento de la barrera

El estudio también muestra que la patología altera estas dinámicas. Cuando las células endoteliales cerebrales se exponen a señales inflamatorias, mantienen una composición proteica global similar, pero su comportamiento cambia: su perfil ETOR se modifica de forma significativa.

«Observamos que las células endoteliales cerebrales gestionan las proteínas de una manera muy específica que las distingue de los vasos sanguíneos del resto del organismo. Lo importante es que este comportamiento especializado se altera durante la inflamación, haciendo que se comporten más como vasos sanguíneos periféricos típicos y debilitando potencialmente su capacidad para proteger el cerebro», explica Gonzalez-Carter.

Asimismo, los investigadores comprobaron que los cambios en la abundancia de proteínas reflejan principalmente respuestas inmunitarias. En cambio, las modificaciones en el ETOR revelan procesos relacionados con la remodelación vascular. Esto sugiere que centrarse únicamente en los niveles de proteínas puede hacer que pasen desapercibidos mecanismos clave implicados en la enfermedad.

Implicaciones para la salud cerebral y el desarrollo de terapias

Estos hallazgos abren nuevas vías para comprender cómo se regula la barrera hematoencefálica tanto en condiciones normales como patológicas. Dado que esta barrera desempeña un papel central en trastornos neurológicos —como la enfermedad de Alzheimer, las secuelas del ictus o la neuroinflamación, entre otros—, identificar los mecanismos que controlan su integridad resulta fundamental.

Al poner de relieve el ETOR como una dimensión reguladora clave, el estudio también podría contribuir al desarrollo de estrategias para restaurar la función de la barrera, mejorar la administración de fármacos al cerebro e identificar nuevas dianas terapéuticas que ayuden a proteger o restablecer la salud cerebral.

Artículo de referencia: Alba Tomás-Sitjes, Gianluca Arauz-Garofalo, Marina Gay, Sònia Jarió, Marta Vilaseca, Valentina Schastlivaia, Maaike Kessen, Nicola Manicardi, Giuseppe Battaglia y Daniel Gonzalez-Carter. Endocytic turnover of endothelial cell-membrane proteins as a driver of rat blood-brain barrier specialization and dysfunction. iScience (2026). DOI: https://doi.org/10.1016/j.isci.2026.116231

Subscribirse al Directorio
Escribir un Artículo

Últimas Noticias

¿Por qué no es recomendable llevar la ...

La mejor actitud que podemos adoptar es la de trat...

La exposición al frío y al calor duran...

El equipo de investigadores observó cambios en el...

Uso de RNA móviles para mejorar la asim...

El gen AtCDF3 promueve una mayor producción de az...

Destacadas

Eosinófilos. ¿Qué significa tener val...

by Labo'Life

En nuestro post hablamos sobre este interesante tipo de célula del si...

La proteína SOS1 se consolida como nuev...

by Centro de Investigación del Cáncer

Una revisión internacional, publicada en la revista Molecular Cancer,...

Diapositiva de Fotos