Los pacientes con cáncer de cabeza y cuello avanzado se enfrentan a una situación clínica muy compleja cuando la enfermedad deja de responder a los tratamientos convencionales: las opciones terapéuticas se convierten en muy limitadas. Esta realidad, detectada en la práctica clínica habitual, es el punto de partida de nuevas líneas de investigación impulsadas por el Instituto Catalán de Oncología y el IDIBELL en el marco del Comprehensive Cancer Center, donde la asistencia y la investigación trabajan de manera integrada para dar respuesta a diferentes necesidades médicas.
En este contexto, un equipo de profesionales del ámbito de la Oncología, la Virología y la Inmunoterapia del Instituto Catalán de Oncología (ICO), el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) y el Hospital Universitario de la Vall d'Hebron con la colaboración de la compañía biotecnológica Theriva™ Biologics, ha publicado en la prestigiosa revista Clinical Cancer Research los resultados de un ensayo clínico Fase I que explora una nueva estrategia terapéutica para el carcinoma escamoso de cabeza y cuello recurrente o metastásico, una enfermedad con opciones de tratamiento limitadas cuando deja de responder a las terapias convencionales.
El ICO, como promotor del ensayo clínico y centro coordinador del estudio, ha tenido un papel destacado en esta publicación que analiza la combinación del virus oncolítico VCN-01, desarrollado por Theriva™ Biologics a partir de una tecnología generada en el laboratorio del investigador Ramon Alemany en el ICO L'Hospitalet, con el fármaco de inmunoterapia durvalumab (anticuerpo anti-PD-L1) en pacientes con carcinoma escatoso de cabeza y cuello metastásico refractario a la inmunoterapia. Los resultados indican que esta aproximación es factible y segura en determinadas condiciones, y sugieren que podría potenciar la respuesta inmunitaria contra el tumor.
Un virus que 'modifica' el tumor para hacerlo más vulnerableMuchos tumores avanzados desarrollan mecanismos que dificultan la acción del sistema inmunitario y limitan la eficacia de los tratamientos. Con el objetivo de superar esta barrera, los investigadores han utilizado VCN-01, un adenovirus modificado genéticamente para que se replique exclusivamente dentro de las células tumorales. Una vez dentro del tumor, el virus provoca la destrucción de las células cancerosas y produce la enzima hialuronidasa PH20, capaz de degradar componentes de la matriz extracelular. Este proceso modifica la estructura del tumor, facilita su permeabilidad y favorece tanto la penetración de los tratamientos como la entrada de células del sistema inmunitario.
El ensayo evaluó dos estrategias de administración. En la primera, VCN-01 y durvalumab se administraban simultáneamente; en la segunda, el virus se administraba dos semanas antes de la inmunoterapia. Los resultados muestran que la estrategia secuencial es mejor tolerada y permite administrar dosis más elevadas del virus sin incrementar la toxicidad. En cambio, la administración simultánea se asoció a una mayor incidencia de efectos adversos, especialmente alteraciones hepáticas.
Según Ricard Mesía, jefe del Servicio de Oncología Médica del ICO Badalona, especialista en cáncer de cabeza y cuello y autor del estudio, "este tratamiento no sólo es viable, sino que también consigue modificar profundamente el microambiente tumoral. Los análisis de las biopsias muestran un aumento significativo de las células inmunitarias activas dentro del tumor". Mesía destaca que "este cambio es especialmente relevante porque podría hacer que tumores resistentes a la inmunoterapia volvieran a ser sensibles a fármacos como el durvalumab".
Los análisis biológicos también revelaron una disminución de marcadores asociados a la inmunosupresión y una reorganización de la estructura tumoral hacia un entorno más inflamado y accesible para el sistema inmunitario. Estas observaciones refuerzan la hipótesis de que VCN-01 no actúa únicamente como agente destructor del tumor, sino también como activador de la respuesta inmune.
Una posible alternativa para pacientes con pocas opciones terapéuticas
Aunque se trata de un estudio inicial con un número reducido de 20 participantes y sin grupo control, los investigadores consideran que los resultados justifican el desarrollo de nuevos ensayos clínicos de mayor dimensión. Desde el punto de vista clínico, se observaron señales de actividad antitumoral prometedoras. Algunos pacientes superaron los 17 meses de supervivencia y más del 60% continuaban vivos al cabo de un año de seguimiento.
Además, los investigadores también destacan que algunos pacientes que habían dejado de responder a la inmunoterapia mostraron nuevamente respuesta a tratamientos posteriores tras recibir la combinación de VCN-01 y durvalumab, un resultado que apunta a una posible reactivación de la sensibilidad tumoral.
En conjunto, el estudio abre la puerta a una nueva estrategia terapéutica basada en el uso de virus oncolíticos para modificar el microambiente tumoral y potenciar el efecto de la inmunoterapia. Aunque habrá que confirmar estos resultados en estudios más amplios y controlados, la combinación de VCN-01 y durvalumab podría representar una nueva oportunidad de tratamiento para los pacientes con cáncer de cabeza y cuello avanzado, uno de los tumores con peor pronóstico en la actualidad.
Publicación original: Phase I trial of intravenous VCN-01 oncolytic adenovirus and durvalumab in patients with head and neck metastatic squamous cell carcinoma refractory to immunotherapy.