Un equipo de investigadores vinculado a IDIVAL, el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla y la Universidad de Cantabria ha demostrado que un biosensor nanoplasmónico es capaz de diferenciar tejido tumoral y tejido cerebral peritumoral durante la cirugía de metástasis cerebrales sin necesidad de emplear marcadores, tinciones ni agentes externos.
El trabajo, publicado en la revista Journal of Neuro-Oncology bajo el título A label-free nanoplasmonic biosensor for intraoperative discrimination of tumor margins in brain metastases surgery, ha contado además con la participación del Hospital Universitari Joan XXIII de Tarragona y el Hospital General Universitario de Elche. Entre los autores figuran Víctor García-Milán y Laura Bauluz Olmedo como primeros firmantes, con la participación de Alfredo Franco y Carlos Velásquez en la coordinación del estudio.
La investigación responde a uno de los principales retos de la cirugía de metástasis cerebrales: determinar con precisión dónde termina el tumor y dónde comienza el tejido cerebral sano. Aunque tradicionalmente estas lesiones se han considerado bien delimitadas, diversos estudios han demostrado que puede existir infiltración microscópica en el tejido que rodea la metástasis, un aspecto que puede influir en el control local de la enfermedad.
Para abordar este desafío, los investigadores utilizaron un biosensor nanoplasmónico capaz de detectar diferencias en las propiedades ópticas intrínsecas del tejido. Analizando la interacción de la luz con las muestras biológicas, la tecnología permite identificar diferencias biofísicas entre tejido tumoral y tejido cerebral adyacente sin recurrir a colorantes o sustancias de contraste.
El estudio incluyó a 20 pacientes intervenidos de metástasis cerebrales en los que se recogieron, durante la cirugía, muestras pareadas de tumor y tejido peritumoral siguiendo un protocolo estandarizado. Posteriormente, estas muestras fueron analizadas mediante el biosensor y comparadas con el estudio histopatológico, considerado el método de referencia.
Los resultados mostraron diferencias significativas entre ambos tipos de tejido. En el 85 % de los casos, el tejido tumoral presentó valores superiores de índice de refracción respecto al tejido peritumoral, lo que permitió discriminar ambas muestras mediante el biosensor.
Esta investigación da continuidad a una línea de trabajo consolidada del grupo en el desarrollo de herramientas ópticas aplicadas a la neurocirugía oncológica. En 2023, el equipo ya había demostrado la utilidad de esta tecnología para diferenciar glioblastoma y tejido peritumoral, y ahora amplía su aplicación al campo de las metástasis cerebrales.
Los investigadores destacan que se trata de una prueba de concepto y que la tecnología no está preparada para sustituir el análisis anatomopatológico ni para guiar por sí sola las decisiones quirúrgicas. Su potencial reside en complementar otras herramientas intraoperatorias y contribuir al desarrollo de una cirugía cada vez más precisa.