Los polifenoles, el grupo más amplio y diverso de antioxidantes presentes en la dieta, han sido históricamente objeto de numerosos estudios por sus posibles propiedades beneficiosas en salud. Ahora, un estudio epidemiológico europeo liderado por investigadores del grupo de Nutrición y Cáncer del IDIBELL-ICO y publicado en Antioxidantes, concluye que no hay una asociación clara entre el consumo de estos compuestos y la reducción de riesgo de desarrollar cáncer de mama.
Los polifenoles son compuestos de origen vegetal con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, presentes en alimentos como frutas, verduras, café, té o vino. Aunque se han vinculado con beneficios potenciales para la salud y recientemente se investiga su impacto en diferentes tipos de cáncer (hace unos meses el propio equipo investigador estudiaba su vÃnculo con cánceres de la sangre: recupera la noticia), su relación especÃfica con el cáncer de mama no habÃa sido evaluada con suficiente detalle a gran escala poblacional hasta ahora.
Un estudio enorme con resultados robustos
Para abordar esta cuestión, el equipo investigador ha analizado datos de la cohorte EPIC (European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition), uno de los estudios prospectivos más grandes del mundo en el ámbito de la nutrición y el cáncer. En concreto, este estudio ha incluido a 257.960 mujeres de siete paÃses europeos diferentes, con un seguimiento medio de 14 años.
El estudio destaca por su análisis exhaustivo de la ingesta de polifenoles, tanto totales como por clases y subclases, y por su evaluación en relación con los diferentes subtipos de cáncer de mama. «El gran tamaño de la cohorte y el largo periodo de seguimiento han permitido obtener resultados muy robustos y representativos de la población europea«, puntualiza Marta Farrà s, investigadora principal del IDIBELL-ICO y codirectora del estudio.
Con todo, los resultados muestran que no hay una asociación clara entre la ingesta total de polifenoles y el riesgo de cáncer de mama. Tampoco se han identificado relaciones consistentes entre las diferentes clases y subclases de estos compuestos y los subtipos tumorales analizados. Estos resultados son coherentes con otros análisis de la misma cohorte. «A pesar de las grandes dimensiones y solidez de los resultados del estudio, es importante continuar profundizando en el papel de la dieta en el desarrollo del cáncer de mama«, remarca MarÃa Fernanda López-Padilla, estudiante del equipo del IDIBELL-ICO y primera autora del estudio. «Factores como las diferencias individuales, la biologÃa del tumor, la introducción de nuevos alimentos y los cambios cada vez más rápidos en los patrones de dieta globales podrÃan afectar a esta relación y deberÃan ser considerados en estudios futuros«, añade Raúl Zamora, investigador principal del IDIBELL-ICO y codirector del estudio.
El estudio contribuye a aportar evidencia sólida en un campo clave de la investigación en salud pública y ayuda a matizar el papel potencial de estos componentes especÃficos de la dieta en el riesgo de cáncer de mama.