Un equipo de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) ha demostrado que una única administración de terapia génica que expresa el factor metabólico FGF21 es capaz de prolongar la vida saludable en ratones viejos. El estudio farmacológico de 27 meses, publicado en Molecular Therapy, muestra efectos beneficiosos sostenidos a través de múltiples procesos a nivel de todo el organismo asociados al envejecimiento.
Un estudio desarrollado en el Centro de Biotecnología Animal y Terapia Génica (CBATEG) de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) ha demostrado que una única administración de terapia génica que induce la producción por parte del músculo del factor metabólico FGF21 —fibroblast growth factor 21—es capaz de prolongar la vida saludable. El estudio, liderado por la profesora Fátima Bosch y publicado en la revista Molecular Therapy, la revista científica de referencia a nivel global en el campo de terapia génica, produce efectos beneficiosos sostenidos en todo el organismo.
La investigación ha evaluado una terapia génica mediada por vectores adenoasociados AAV-FGF21 que induce la producción por parte del músculo esquelético del factor metabólico FGF21, permitiendo su acción sistémica en todo el organismo. El tratamiento se llevó a cabo en ratones machos y hembras de edad avanzada mediante una única inyección intramuscular. Los resultados muestran que esta intervención prolonga tanto la esperanza de vida como la vida libre de enfermedades. En particular, los animales tratados presentaron un aumento del 20,54% en su tiempo de vida gracias a la administración de la terapia génica.
Mejora global del metabolismo y la función orgánica
El tratamiento produjo mejoras sostenidas en múltiples funciones fisiológicas, con una reducción del deterioro asociado al envejecimiento en distintos órganos. La terapia génica con los vectores AAV-FGF21 normalizó el peso corporal y el acúmulo de grasa, mejoró la sensibilidad a la insulina y la homeostasis de la glucosa, aumentando el gasto energético y la capacidad funcional de diversos tejidos.
El tratamiento mostró efectos beneficiosos en múltiples órganos y tejidos de los animales tratados. En el tejido adiposo, se observó una reducción de la adiposidad y la inflamación, junto con un aumento de la función mitocondrial. En el hígado, la terapia permitió preservar la capacidad de detoxificación y previno alteraciones asociadas al envejecimiento, como la amiloidosis. En el riñón, se evidenció una reversión de los marcadores de daño renal y la ausencia de signos de patología relacionados con la edad. En cuanto al corazón, se evitó la fibrosis y la amiloidosis, manteniendo tanto su estructura como su función. Además, se conservó el rendimiento físico, con mejoras en la coordinación, fuerza y resistencia muscular, mientras que a nivel cerebral se detectó una mejora muy significativa de la memoria y el aprendizaje comparable a la de los animales jóvenes.
Adaptaciones celulares que contrarrestan el envejecimiento
Los análisis transcriptómicos e histológicos demostraron que los beneficios del tratamiento se produjeron mediante adaptaciones específicas de cada tejido que mejoran la homeostasis energética y la función celular. Estas adaptaciones se basan en cambios moleculares coordinados en distintos tejidos. Por una parte, se observó una mejora de la función mitocondrial, con un aumento de las rutas implicadas en la producción de energía. Paralelamente, la terapia restauró la proteostasis mediante la activación de la síntesis proteica. Por último, también se detectó un aumento de la capacidad de detoxificación hepática, atribuido a la regulación de enzimas clave implicadas en estos procesos.
Según explica Fàtima Bosch, directora de la investigación, "estos resultados posicionan la terapia génica basada en FGF21 como una estrategia potencialmente trasladable para promover un envejecimiento saludable".
El trabajo demuestra por primera vez que esta terapia génica AAV-FGF21 administrada en animales viejos y geriátricos no sólo mejora parámetros metabólicos, sino que extiende también la vida saludable y retrasa el deterioro multiorgánico asociado a la edad.
Cabe remarcar que el mismo grupo de investigación ya había demostrado previamente que esta terapia génica basada en los vectores AAV-FGF21 es capaz de revertir en ratones modelo la enfermedad hepática esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH), vinculada a la obesidad y la diabetes (Jimenez, V et al. Mol. Ther. 2024;32:4285-4302). Recientemente, la FDA ha aprobado el ensayo clínico para el tratamiento de pacientes de MASH, que se llevará a cabo por la biofarmacéutica Kriya Therapeutics y está previsto que se inicie este 2026.
Artículo de referencia: Jimenez, V. et al. AAV-mediated FGF21 gene therapy promotes health span extension by whole-body tissue-specific adaptations. Molecular Therapy (2026). https://doi.org/10.1016/j.ymthe.2026.05.025