El pasado 25 de marzo, las instalaciones del IDIBAPS acogieron la reunión de lanzamiento del proyecto europeo “Evaluation and optimization of proton arc therapy” conocido por el acrónimo EMPATHY. Coordinado por el IDIBAPS, tiene como objetivo implementar nuevas estrategias de radioterapia más dirigidas que reduzcan los efectos secundarios en los tejidos sanos más cercanos. El proyecto, que tendrá una duración de cuatro años y que cuenta con una financiación de 947.245,95 €, se enmarca en la iniciativa PIANOFORTE, un consorcio europeo que impulsa la investigación para la protección contra la radiación, y que está cofinanciado por el programa EURATOM de la Unión Europea.
El proyecto está liderado por Carles Gomà, investigador del grupo Genómica traslacional y terapias dirigidas en tumores sólidos del IDIBAPS. En total, participan nueve instituciones de referencia en el ámbito de la investigación biomédica y la física médica: el IDIBAPS, el Hospital Clínico de Barcelona, el Helmholtz-Zentrum Dresden-Rossendorf y la University of Technology Dresde (Alemania), la KU Leuron (Bélgica), el Research Centre for Energy el Valle de Hebrón Institute of Oncology y el Hospital Sant Joan de Déu.
Hacia una radioterapia más precisa
La radioterapia es una de las herramientas más utilizadas en el tratamiento del cáncer, pero los rayos X tradicionales pueden afectar a tejidos sanos cercanos al tumor. La protonterapia es un tipo de radioterapia más precisa que permite concentrar la dosis de radiación en el tumor con menor impacto en los tejidos circundantes. A pesar de esta ventaja, la protonterapia presenta todavía limitaciones tecnológicas, como la falta de sistemas de imagen avanzados para monitorizar al paciente en tiempo real o la dificultad de adaptar el tratamiento a la anatomía diaria del paciente.
Este proyecto quiere impulsar nuevas tecnologías en protonterapia que superen las limitaciones técnicas actuales, mejoren su precisión y reducen aún más los efectos secundarios. Estas mejoras serán especialmente relevantes en cáncer pediátrico, en donde la reducción de la irradiación en tejidos sanos puede disminuir el riesgo de tumores secundarios a largo plazo.
Imagen: Equipo del proyecto EMPATHY en la reunión de lanzamiento