El uso de los antibióticos ha provocado que las bacterias evolucionen y se adapten, volviéndose resistentes a la acción de este grupo de fármacos. Como resultado, la resistencia bacteriana a los antibióticos se ha convertido en un problema crítico en biomedicina. Asumimos que, en ausencia de antibióticos, a las bacterias les cuesta ser resistentes, y que solo en presencia de antibióticos la resistencia les favorece. Es por esto que evitamos a toda costa el uso de antibióticos si no es estrictamente necesario (como en el caso de infecciones causadas por virus). Además, se buscan vías alternativas para luchar contra la resistencia bacteriana, como, por ejemplo, usar moléculas que inhiben los propios mecanismos de resistencia. A pesar de estos esfuerzos, la resistencia a antibióticos sigue aumentando cada año.
La vía que va a explorar el equipo liderado por Alvaro San Millán del CNB-CSIC y José Antonio Escudero, investigador de la UCM, es, a juicio de la comisión evaluadora, realmente innovadora y va al origen mismo del problema. Se trata de intentar interferir en el proceso evolutivo de las bacterias y hacer que “no les compense” volverse resistentes a antibióticos.
“Cada paso en la evolución hacia la multirresistencia tiene un coste. Es decir, cuando las bacterias captan un nuevo gen de resistencia, esto trae consecuencias o efectos en el organismo, que pueden ser positivos, negativos o una mezcla de ambos tipos”, explica Escudero. “El riesgo que supondrá ese organismo para nosotros va a depender del balance final entre las consecuencias positivas y negativas. Lo que nosotros queremos hacer es identificar esas consecuencias para una colección extensa de genes de resistencia. Esto nos permitirá diseñar intervenciones para disminuir las positivas y aumentar las negativas. Así, la resistencia dejará de ser para la bacteria una ventaja evolutiva, es decir, que no le compensará incorporar esa resistencia”. Para conseguirlo los dos investigadores principales van a sumar esfuerzos y recursos, ya que uno de ellos tiene una importante colección de genes de resistencia antimicrobiana y el otro es experto en biología de plásmidos y evolución.
La comisión evaluadora ha valorado positivamente el perfil de los dos investigadores principales del proyecto, que aportan una experiencia considerable en el campo de la resistencia a antibióticos y visiones complementarias de evolución experimental y de biología molecular.
Programa Fundamentos de la Fundación BBVA
Desde hace más de dos décadas, la actividad de la Fundación BBVA se ha centrado en impulsar la generación de conocimiento a través del apoyo a las diferentes facetas de la investigación científica, así como su proyección a la sociedad, como la mejor forma de abordar los principales retos del siglo XXI. El Programa Fundamentos, dotado con un total de 3.000.000 euros, constituye una apuesta diferencial por la ciencia básica, mediante el apoyo a proyectos exploratorios sobre cuestiones centrales o fundacionales de un campo o disciplina en su estadio actual de desarrollo, o cuestiones del mismo carácter fundamental resultado de la intersección de varias disciplinas.
“El Programa Fundamentos se orienta a equipos de investigación consolidados, con experiencia relevante, que abordan problemas fundamentales en su área de trabajo. El carácter de la convocatoria permite a los investigadores centrarse en temas exploratorios arriesgados que no serían financiados en convocatorias que exigen la aplicación directa”, resalta la profesora María Henar Miguélez Garrido, catedrática de Ingeniería Mecánica en la Universidad Carlos III de Madrid y presidenta de la comisión evaluadora de Ingenierías.
“Si no conocemos los fundamentos, las bases del conocimiento, no podemos diseñar ni aplicar ninguna tecnología realmente innovadora. Por eso es tan importante un programa como éste, cuya convocatoria ha sido un éxito, con proyectos muy competitivos que exploran cuestiones fundamentales, sobre todo en estos momentos en los que se tiende a buscar resultados rápidos y aplicaciones inmediatas”, destaca por su parte Avelino Corma, profesor de Investigación de Catálisis del Instituto de Tecnología Química (CSIC – Universitat Politècnica de València), Premio Fronteras del Conocimiento 2025 en Ciencias Básicas y presidente de la comisión evaluadora de Física y Química.
”Además de centrarse en cuestiones fundamentales, destacaría que la originalidad de los proyectos seleccionados viene de la mano de la interacción o la confluencia entre el mundo de la biología y la biomedicina con la física, las matemáticas, y desarrollos de la ingeniería y la ciencia de datos. Los equipos que van a desarrollar los proyectos incorporan perfiles y conocimientos diversos con el objetivo común de dar respuesta a preguntas fundamentales», señala Isabel Varela-Nieto, profesora de investigación en el Instituto de Investigaciones Biomédicas Sols Morreale (CSIC – Universidad Autónoma de Madrid) y presidenta de la comisión evaluadora de Biología y Biomedicina.
El Programa Fundamentos está abierto a proyectos liderados por hasta dos investigadores principales (IPs) de una o más disciplinas, pudiendo incorporar también investigadores adscritos a centros de cualquier otro país. En la convocatoria que se acaba de fallar, los 12 proyectos seleccionados están liderados por IPs de 16 centros de investigación españoles con sedes en Cataluña (7), Madrid (5), País Vasco (2), Valencia (1) y Andalucía (1). En cuanto a la composición de los equipos, sus integrantes proceden de 24 centros, que incluyen tres centros internacionales de Alemania, Austria y Países Bajos.
Imagen: Placas de crecimiento bacteriano