Un estudio preclínico liderado por el Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR), y con la colaboración del Instituto de Química Avanzada de Cataluña (IQAC-CSIC), ha propuesto el uso de nanopartículas magnéticas y la hipertermia para mejorar el tratamiento del cáncer de páncreas con adenocarcinoma. El objetivo es conseguir penetrar el estroma desmoplástico, la capa que rodea estos cánceres y que actúa como barrera contra la quimioterapia. Conseguir atravesar esta matriz y llegar directamente al tumor es vital para mejorar la tasa de supervivencia de los pacientes con cáncer de páncreas, que actualmente se sitúa solo en el 16% a los cinco años. La investigación realizada conjuntamente con el Centro de Investigación Biomédica en Red en Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN) y otros centros de investigación nacionales e internacionales ha sido publicada en la revista Applied Materials & Interfaces. A partir de los resultados obtenidos se ha podido poner en marcha un ensayo clínico liderado por el Vall d’Hebron Institut d’Oncologia (VHIO) dirigido a personas con cáncer de páncreas localmente avanzado.
Esta investigación se ha realizado como parte del proyecto NoCanTher, que cuenta con la participación de profesionales de diferentes disciplinas de once centros nacionales e internacionales. El Consorcio NoCanTher, financiado por Horizonte 2020, busca estrategias innovadoras contra el cáncer de páncreas con adenocarcinoma a partir del uso de nanopartículas magnéticas. Se estima que un 20% de los pacientes con cáncer de páncreas tienen esta patología, caracterizada por tumores sin metástasis, pero que no pueden ser reseccionados quirúrgicamente. Actualmente, la única opción de tratamiento es la quimioterapia paliativa.
En el proyecto se desarrollan nanopartículas magnéticas de hierro que, al someterse a un campo magnético alterno, generan calor (hipertermia magnética), el cual se puede utilizar para hacer más permeable el estroma desmoplástico que rodea los tumores, permitiendo que la quimioterapia llegue al interior de las células malignas. De esta manera, se mejora la eficacia del tratamiento hasta el punto de poder destruir las células tumorales.
El estudio muestra que, cuando las nanopartículas se inyectan directamente en el tumor, la hipertermia generada reduce el volumen del tumor y, además, provoca cambios físicos en el tumor que favorecen la entrada de quimioterapia en el mismo. «Este estudio es relevante porque la combinación de hipertermia y quimioterapia es sinérgica», explica Ibane Abasolo, investigadora del IQAC-CSIC y autora principal del estudio. «La hipertermia hace que el tumor sea más permeable y que la quimioterapia sea efectiva, porque es capaz de acumularse en mayor cantidad en los tumores que previamente han sido tratados con hipertermia».
Este estudio también demuestra que la hipertermia es segura incluso cuando se combina con quimioterapia. Además de comprobar la eficacia del tratamiento en humanos, los investigadores aprovecharán el ensayo clínico aprobado para recoger muestras de sangre de los pacientes y determinar si esta terapia disminuye el número de células tumorales circulantes en sangre, y especialmente de células madre tumorales, que son capaces de generar nuevas células cancerosas y metastatizar. Aunque este es un campo de investigación relativamente nuevo, para aquellos casos en los que la radioterapia de haz externo puede causar tasas más altas de toxicidad, el uso de este enfoque puede ser una opción viable para tratar a los pacientes con cáncer, especialmente aquellos para los que el tratamiento estándar no es efectivo.
Referencia: Z. V. Díaz-Riascos, M. Llaguno-Munive, N. Lafuente-Gómez, Y. Luengo, S. Holmes, J. Volatron, O. Ibarrola, S. Mancilla, F. Sarno, J. J. Aguirre, S. Razafindrakoto, P. Southern, F. J. Jerán, A. Keogh, G. Salas, A. Prina-Mello, J. C. Lacal, A. Del Pozo, Q. A. Pankhurst, M. Hidalgo, F. Gazeau, Á. Somoza, S. Schwartz Jr, I. Abasolo. Preclinical Development of Magnetic Nanoparticles for Hyperthermia Treatment of Pancreatic Cancer. Applied Materials & Interfaces. DOI: 10.1021/acsami.4c16129
Imagen: Nanopartículas rodeadas de células de cáncer de páncreas (en rosa claro y oscuro) / Ibane Abasolo