Se estima que alrededor de 5 millones de personas en el mundo sufren la enfermedad inflamatoria intestinal (MII), un término utilizado para describir el conjunto de trastornos inflamatorios crónicos que afectan al aparato gastrointestinal. Los más comunes son la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, dos afecciones que pueden tener un impacto significativo en la vida cotidiana de quienes las padecen y por las que el único tratamiento disponible se centra en paliar los síntomas y complicaciones asociadas.
A pesar del aumento global de casos de la EII en las últimas décadas —especialmente en regiones en proceso de industrialización— y su variada evolución según el país, hasta ahora no se contaba con un marco epidemiológico claro para trazar su progresión y anticipar su impacto en los sistemas sanitarios.
Un estudio multicéntrico internacional publicado en Nature, con la participación del Parc Taulí, ha confirmado por primera vez la teoría de que la EII no progresa de manera uniforme en todo el mundo, sino que sigue una evolución temporal y espacial discernible a través de cuatro etapas diferenciadas:
Para validar este modelo, el equipo investigador del consorcio GIVES-21 (Global IBD Visualization of Epidemiology Studies in the 21st Century) ha revisado datos epidemiológicos acumulados durante un siglo, procedentes de más de 500 estudios en más de 80 regiones del mundo. Los resultados han permitido evaluar la incidencia y la prevalencia de la EII, y predecir su evolución en los próximos años.
"Saber cómo la EII impactará los sistemas sanitarios en el futuro permitirá a las autoridades sanitarias anticiparse y planificar los recursos y las políticas de salud pública de manera más eficiente", afirma Eduard Brunet, el investigador del grupo de enfermedad inflamatoria intestinal, hepática y Helicobacter pylori del I3PT que ha participado en el estudio.
El Parc Taulí lleva años colaborando con la Unidad de Información y Conocimiento del Servicio Catalán de Salud y el grupo de Digitalización para la Sostenibilidad del Sistema de Salud realizando estudios epidemiológicos poblacionales sobre la enfermedad inflamatoria intestinal en el territorio catalán. Actualmente, Cataluña se encuentra en la tercera etapa del marco epidemiológico, la de compensación de prevalencia. Según Brunet, "aunque la incidencia podría llegar a estabilizarse, se prevé que la prevalencia siga creciendo significativamente en los próximos años".
El investigador advierte que esta tendencia es peligrosa, puesto que supone una presión sobre los servicios asistenciales."Cada vez habrá más personas que requerirán seguimiento, tratamiento crónico y atención especializada. Si el sistema ya presenta dificultades para absorber la carga actual, la situación podría convertirse en insostenible si no se toman medidas".
Sin embargo, hoy en día no contamos con las herramientas para prevenir la enfermedad inflamatoria intestinal; por lo que, según revela Brunet, "muchas de las medidas que se podrán aplicar implicarán incrementar los recursos humanos y materiales dedicados a la atención de este conjunto de patologías".